Cuando el odio devora el alma de la democracia, el fascismo es el corazón del terrorismo.

Es curioso ver en estos meses el fenómeno mediático de Venezuela y curioso ver como actos que en cualquier país del mundo serían considerados de actos terroristas en cambio en esos países como es el caso de Venezuela es tildado por la prensa oficialista del capitalismo como de protesta pacífica, este artículo no lo escribo para desengranar el terrorismo venezolano que bien es sabido está ligado a la derecha no sólo de Venezuela sino también de la derecha internacional que al unísono aplauden de forma obscena, este articulo va referido al último atentado terrorista cometido por ese fascismo internacional del cual nuestro querido gobierno español está inmerso , lo ocurrido en Charlottesville (Virginia, USA) donde los cachorros fascistas de Trump decían “heil Trump” rodeados de toda la simbología nazi alzaban a gritos la supremacía blanca, un fascismo tolerado por el gobierno estadounidense, un fascismo donde en la Alemania natal de toda esa parafernalia criminal está prohibida y castigada por ley, en contra a la protesta fascista otra se hacía, la protesta antifascista que transcurría de forma pacífica y donde todos hemos visto ese atropello de un vehículo donde un fascista atropellaba a los manifestantes al más estilo de los atentados ocurridos en París o Londres, voy hacer un paralelismo que espero despierte conciencias de lo que la humanidad tiene que enfrentarse en este siglo nuevo que ya entramos.

Venezuela es un punto de partida para desengranar ese fascismo impuesto desde los medios que controlan a través de bancos y elites financieras que hacen un periodismo desleal a sus principios, si es que se le puede llamar periodismo, en Venezuela hay una derecha, una derecha que no ha dudado usar la praxis violenta, ya no sólo violenta, también racismo que enmarca el mismo fascismo que ha atacado a Charlottesville, todos hemos visto las imagen de personas quemadas por esos fascistas en Venezuela, todos hemos visto que siempre fueron personas de piel oscura, negros, personas que en su mayoría social son los más fieles al chavismo, en cierto modo se observa que hay un cierto odio racial que viene de tiempos atrás como también ese odio en estados Unidos vine de tiempos atrás, el colonialismo español del pasado compuesto por una razón social blanca donde tenían el poder absoluto del país en Venezuela, ha sido algo respondido en el presente que dio lugar al nacimiento de ese chavismo revolucionario por una  necesidad de legitimar una mayoría social donde son de raza morena o negra y en detrimento de los que fueran la clase minoritaria pero dominante (los blancos), ese odio opositor en Venezuela está cargado de un racismo en todos sus contextos fascistas y racistas, en Venezuela ahora la clase dominante es la de los negros, los morenos, la mayoría social, no tengo dudas que de gobernar esa derecha fascista que desnuda su alma ante el mundo cuando queman a personas vivas por su condición racial que siempre se asocia al chavismo, no tengo dudas de que esa minoría no dudaría en usar el crimen sistemático de chavistas con la misma complicidad que en días pasados hicieran ellos con el conglomerado de países liberales donde su líder indiscutible es hoy Trump, ya tenemos ecos del pasado donde hay qué estar alerta, en esos ecos del pasado tenemos en nuestros recuerdos Chile y Argentina, lo ocurrido en Charlottesville (Virginia, USA) ayer es otra deriva más de ese fascismo que atacó a los venezolanos y que ahora ataca en el propio territorio USA, lo más lamentable de esto es que al igual que en Venezuela la prensa mundial no llame por su nombre a algo tan evidente como es el terrorismo, porque lo ocurrido ayer en USA es muy a las claras un atentado terrorista, que la prensa ponga al mismo nivel  a grupos antifascistas que el de los fascistas nazis es algo que repugna en el sentido común ideológico, unos defienden la igualdad entre todas las razas y naciones, el internacionalismo fraterno, unos defienden la vida de todo hombre y mujer, unos defienden un no rotundo a todas las guerras que el imperialismo propaga por el mundo, los otros, esos fascistas que tanto ama Trump sólo defiende un matiz ideológico basado en la creencia que la raza blanca es la suprema ante las demás y que están por encima de todas ellas como así lo han creído los opositores venezolanos sobre el resto de venezolanos de raza morena o negra donde ellos los opositores descienden de esa raza blanca colonialista española, es por eso que siempre apuestan por el golpismo, ellos saben que no podrán gobernar democráticamente en Venezuela, no se puede poner en la misma balanza a los que piden un mundo fraterno a los que imponen un mundo marcado por el odio racial y la exigencia constante de vivir de forma privilegiada como lo hacen los colonialistas con los colonizados.

El presidente de Estados unidos ha guardado un silencio cómplice que denota su apoyo al fascismo más recalcitrante de tiempos pasados, él es el exponente que ha detonado el fascismo en Venezuela y su resulta en muertes, él es el exponente que ha detonado este crimen terrorista en su propia casa, él está sembrando el odio contra negros, morenos y blancos que aman la libertad y el bien humanista del amor contra todo tipo de odio diferenciador entre personas.

Cuando hablamos de terrorismo tenemos que ser contundentes con esa afirmación y no dejarnos engañar una vez más con la prensa corrupta y controlada desde las grandes esferas, cuando ocurren estas desgracias tenemos que ser imaginativos y comparar situaciones, podríamos poner como una comparación reciente los atropellos por terroristas islámicos en París o en Reino unido, toda esa prensa servil al capitalismo no dudó desde el minuto cero en poner el termino terrorismo cuando ocurrieron esos actos, si observamos el motivo a tales actos son ideológicamente afines con el del asesino terrorista de Charlottesville, el motivo del terrorista islámico es idéntico, el odio, odio al occidental, odio al infiel, odio de muerte a todo aquel que no piense como ellos y su credo con el inciso de creerse superior a los demás, decir antes de nada que no todos los musulmanes y creo que puedo afirmar que la gran mayoría no piensan igual, los fascismo se retroalimentan del poder capitalista y financiero, cuando ves la ideología wahabita de esos terroristas islámicos ves que proceden de Arabia Saudita, país alineado con la derecha capitalista internacional incluida la española, el terrorismo fascista islámico proviene del capitalismo al igual que el fascismo occidental cristiano, es muy grabe que la prensa no haya tratado esta acción de acto terrorista por el hecho de que el atacante fuera un fascista, no tengo dudas de que si el acto lo hiciera un musulmán o una persona de raza negra o un antifascista no dudarían en ningún medio de tildar como acto terrorista, como consecuencia volvemos a ver un paralelismo mediático con Venezuela, la prensa actualmente oficialista del capitalismo trata bien al fascismo y lo enmascara como un hecho aislado cuando en realidad nos encontramos ante el renacer del ideal más criminal jamás conocido y con la irreconciliable convivencia del odio a personas de diferente color de piel, señores periodistas, la industria MARVEL, esa que nos dio las maravillosas historias de superhéroes, esos superhéroes de comic reconciliaban su labor de superhéroes con la profesión de periodismo para luchar contra los malos, esos superhéroes en el presente trabajarían para una industria como pudiera ser la armamentística, al igual que el periodismo oficialista a tratado bien al fascismo occidental en la mirada hacia Siria hemos sido testigos como ese periodismo sicario han cooperado incluso con los terroristas y sus propagandas de guerra que han atacado pueblos como el sirio, porque tanto el fascismo occidental como el oriental han sido compañeros del odio, nadie que tenga sentido común podría entender que nuestra prensa sicaria llamara en siria “oposición moderada”  a los atacantes de Siria cuando en realidad eran unos despreciables terroristas, como pasara hace días en Venezuela que tan alegremente usaban el término de “protestas pacíficas” cuando hemos sido todos testigos del crimen fascista de la oposición venezolana, estamos ante una guerra de cuarta generación, tenemos un reto con las nuevas tecnologías donde nuestros fusiles y armas para luchar contra la lacra del terrorismo informativo la tenemos de aliados contra medios que tratan de imponernos mediantes mentiras un modelo caduco que no tiene otra vía para retroalimentarse que un modelo colonial y fascista.

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